El día de la revelación, Spielberg vuelve a mirar al cielo y consigue que nosotros también lo hagamos

 Hay directores que hacen películas de ciencia ficción. Y luego está Steven Spielberg.

Décadas después de convertir nuestra fascinación por lo desconocido en algunas de las imágenes más inolvidables del cine, el director vuelve a mirar hacia las estrellas con El día de la revelación, una película que recupera una de las preguntas que siempre le han obsesionado:

¿Qué ocurriría si descubriéramos, sin posibilidad de negarlo, que no estamos solos?

Esta vez no hay medias respuestas. La verdad está a punto de conocerla todo el planeta.

Y ahí comienza una película que mezcla ciencia ficción, misterio, conspiración y espectáculo con algo que Spielberg sigue manejando como pocos: nuestra capacidad para maravillarnos.

El día de la revelación, película

¿De qué trata El día de la revelación?

La premisa es tan sencilla como irresistible.

Existen pruebas de que no estamos solos y llega el momento en que mantenerlas ocultas resulta cada vez más difícil.

Emily Blunt y Josh O'Connor ocupan el centro de una historia en la que la existencia extraterrestre deja de ser una teoría para convertirse en algo capaz de cambiar nuestra percepción del mundo.

Alrededor de ellos encontramos secretos, intereses gubernamentales y personajes que parecen saber bastante más de lo que están dispuestos a contar.

Pero contar demasiado sería precisamente estropear una de las razones para verla.

Es mejor entrar sabiendo poco.

Spielberg vuelve a un territorio que conoce perfectamente

Resulta imposible hablar de extraterrestres y Spielberg sin pensar en Encuentros en la tercera fase o E.T., el extraterrestre.

Pero El día de la revelación no intenta simplemente repetir aquellas películas.

Spielberg regresa al contacto con vida extraterrestre desde otra época y desde otra edad.

Ahora vivimos rodeados de vídeos, filtraciones, redes sociales, conspiraciones y una desconfianza permanente hacia aquello que nos cuentan las instituciones.

Por eso la pregunta ya no es únicamente si existe vida fuera de la Tierra.

La pregunta verdaderamente interesante es otra:

¿Qué sucedería si alguien pudiera demostrarlo delante de todo el mundo?

Emily Blunt y Josh O'Connor sostienen el misterio

Spielberg vuelve a rodearse de un reparto potentísimo.

Emily Blunt, Josh O'Connor, Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo forman parte de una película que necesita personajes creíbles precisamente porque aquello que ocurre a su alrededor resulta extraordinario.

Y esa es una de las claves.

Cuanto más imposible parece lo que estamos viendo, más necesita Spielberg que sintamos que quienes lo están viviendo podrían ser personas normales.

El resultado funciona especialmente bien cuando la película deja respirar el misterio.

Cuando sabemos que algo está ahí.

Cuando intuimos que alguien está ocultando algo.

Cuando todavía no tenemos todas las respuestas.

El gran acierto de El día de la revelación

Podría haber sido simplemente otra gran película sobre extraterrestres.

Spielberg intenta algo más.

Utiliza la ciencia ficción para hablar de la verdad, el miedo y nuestra reacción ante aquello que no podemos controlar.

Porque descubrir vida extraterrestre no sería únicamente un acontecimiento científico.

Cambiaría nuestra manera de entender quiénes somos.

Religión, política, poder, seguridad, medios de comunicación... prácticamente todo se tambalearía.

Y ahí es donde El día de la revelación encuentra sus momentos más interesantes.

No tanto preguntándose qué hay ahí fuera, sino preguntándose qué haríamos nosotros al descubrirlo.

¿Da miedo El día de la revelación?

No estamos ante una película de terror convencional.

Pero sí existe inquietud.

Spielberg conoce perfectamente el poder de aquello que todavía no podemos ver y sabe que muchas veces una puerta cerrada, un sonido extraño o una mirada pueden resultar más efectivos que enseñarlo todo.

La película juega con esa sensación.

Sabemos hacia dónde nos dirige.

Lo emocionante es descubrir cómo vamos a llegar hasta allí.

Una película que merece verse en el cine

Hay películas que funcionan perfectamente en cualquier pantalla.

Y hay otras que ganan cuando las luces se apagan, desaparece todo lo que tienes alrededor y durante unas horas solamente existe aquello que ocurre frente a ti.

El día de la revelación pertenece a este segundo grupo.

No solamente por sus imágenes o por sus secuencias de mayor espectáculo.

También por el sonido, los silencios y esa sensación de estar esperando que ocurra algo enorme.

Es el tipo de ciencia ficción que necesita espacio.

¿Merece la pena ver El día de la revelación?

Sí, especialmente si te gusta la ciencia ficción que utiliza una gran premisa para plantear preguntas.

Quien espere únicamente acción y extraterrestres puede encontrarse con una película diferente a la imaginada.

Quien disfrute con el misterio, las conspiraciones, el primer contacto y el Spielberg más fantástico, tiene bastantes motivos para entrar.

No es necesario haber visto Encuentros en la tercera fase ni ninguna otra película anterior del director.

Pero quienes conocen ese lado de su filmografía probablemente encontrarán ecos especialmente interesantes.

Nuestra opinión de El día de la revelación

Lo mejor de El día de la revelación no es descubrir si estamos solos.

Es volver a sentir curiosidad por la respuesta.

Steven Spielberg lleva décadas haciendo algo extremadamente difícil: conseguir que un adulto vuelva a mirar una luz en el cielo con los mismos ojos con los que la habría mirado cuando era niño.

Esta película recupera parte de esa capacidad para maravillarnos.

Puede generar debate y no todas sus decisiones convencerán a todo el mundo. De hecho, la recepción crítica ha sido bastante menos unánime de lo que podría sugerir la expectación que rodeó su estreno.

Pero hay algo difícil de negar.

Cuando Spielberg vuelve a mirar hacia las estrellas, todavía merece la pena mirar con él.

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