12 marzo 2016

Préstamos sin nómina

Descubre ahora las entidades que ofrecen créditos sin necesidad de nómina. Puedes comparar gratis las mejores ofertas de créditos sin nómina ni aval y conseguir microcréditos de hasta 900€ en minutos o créditos sin nómina que pueden llegar a los 60.000 € sin papeleos. 

Y olvídate de las esperas, consiguiendo la financiación rápida que andabas buscando sin tener que pasar por el banco y sin la presentación de una nómina.

Hace pocos años era prácticamente impensable el poder acceder a créditos sin nómina, ya que para las entidades bancarias no tener nómina es un sinónimo de inestabilidad económica. El mercado ha ido adaptándose al contexto actual y ha ido generando otras alternativas más realistas para conseguir créditos rápidos sin necesidad de una nómina de la mano de compañías privadas.

El único requisito para conseguir dicha financiación y que te aprueben el crédito es disponer de ingresos periódicos que puedas demostrar. Entendiendo como sinónimo de ingreso, la nómina, pero esto no es así, existen otras fuentes de financiación que son igual de efectivas y que iremos viendo.

Así que podemos decir que los créditos sin nómina son una realidad gracias a diferentes métodos de financiación que no tienen nada que ver con los bancos tradicionales. El mercado económico de hoy día ofrece facilidades para todas aquellas personas que  precisan ordenar su bolsillo tras sufrir un contratiempo.

Si no disponemos de una nómina como fuente de ingresos, no hay que preocuparse. Con los préstamos sin nómina ya es posible conseguir la financiación que necesitamos. Siempre que contemos con una fuente de ingresos alternativa regular. Dentro de los créditos sin nómina podemos encontrar diferentes tipos de financiación.

Los créditos sin nómina para urgencias económicas, se tratan de minipréstamos con los que podemos acceder hasta a 900€, con un plazo de reembolso que va alrededor de los 30 días. Se solicitan online, habitualmente a entidades financieras privadas aunque bien es verdad que también hay bancos que los ofrecen. Sus intereses van alrededor del 1 % al día, sin comisiones adicionales, tampoco piden la contratación de productos vinculados y sin cambiar de banco, además de que la  amortización anticipada es gratuita. Por ejemplo, si solicitamos 100€ a 30 días, pero decidimos reembolsar todo el dinero el día 20, nos ahorramos los intereses de los 10 días que faltan.

La devolución de los préstamos sin nómina se realiza en un único pago mensual y dicho pago constará del capital más los intereses que se hayan devengado, por lo que es importante asegurarse de que podemos devolverlo sin problema cuando el plazo termine.

Préstamos personales sin nómina para proyectos, consisten en créditos que se solicitan ya sea a entidades financieras privadas como a bancos. Nos permiten acceder a un importe que puede oscilar entre los 1.000€ hasta los 90.000€, de acuerdo con el perfil económico de cada uno y con la entidad que da los créditos sin nómina. Sus intereses van entre el 6 % y el 12 %, aunque según el Banco de España estos préstamo tienen unos intereses medios del 8,5 % TAE. Dichos créditos rápidos pueden tener comisiones o no y productos vinculados. 

La cantidad máxima a la que podremos acceder depende de nuestros ingresos y de la política de riesgo de la entidad en cuestión. Aunque podemos solicitar los créditos sin nómina, necesitamos unos ingresos acordes con la cantidad que pedimos.

Créditos al consumo para financiar la compra de artículos, se tratan de créditos sin nómina que conceden los grandes almacenes para la financiación de sus artículos y demás servicios. Son micropréstamos rápidos que se solicitan en el momento de realizar la compra para poder pagar los artículos que se hayan comprado en cuotas mensuales cómodas. La finalidad de los grandes almacenes es la venta de sus artículos, por lo que los intereses suelen ser bastante buenos. En vez de transferirnos el dinero a nuestra cuenta bancaria, nos dan el artículos que queremos financiar y lo vamos pagando en cómodas cuotas todos los meses. 

Habitualmente este tipo de créditos sin nómina ofrecen un periodo de financiación sin intereses para así incitar al cliente a la compra, aunque es necesario tener en cuenta los intereses que nos cobrarán una vez que se haya terminado el plazo. 

16 febrero 2016

Altura de Sigourney Weaver

Nos recibe sonriente. Es una criatura inteligente a la que los premios no alteraron su biorritmo. Ni se deleita en su condición ni admite que un relaciones públicas marque los tiempos de la entrevista. Sigourney Weaver (Manhattan, 1949) cuenta que últimamente la eligen para papeles que el guionista escribió con un maromo en la sesera. 

Acaso por su osamenta superlativa, los productores comprenden que Sigourney Weaver (Manhattan, 1949), la teniente que peleó con el peor bicho de cualquier galaxia (ver Alien, Ridley Scott,1979), añadirá a la testosterona de la escritura un toque distinto, especial. Y eso le gusta: «Quizá debiera de sentirme insultada, pero me lo tomo como un regalo. Muchos de esos papeles, concebidos en principio para mis colegas masculinos, son más interesantes. 

En la vida real, las mujeres hacen cosas duras, toman decisiones, mandan, y está bien poder interpretarlas». Nacida como Susan Alexandra Weaver, la actriz, famosa por sus interpretaciones en largometrajes como El año que vivimos peligrosamente (Peter Weir, 1982) o Cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984), recuerda en persona a una Mercedes Milá menos histriónica pero igual de fuerte.

Charlamos porque estrena Luces rojas, el nuevo y esperado juguete de Rodrigo Cortés, el director español que puso bocarriba el mundillo cinematográfico con su primer proyecto, Buried (2010). Antes de acudir al plató, donde Cortés marca el compás con la actitud y el aplomo de un profesional curtido, Weaver se felicita por la oportunidad que supone trabajar a su lado. «Es bueno, muy bueno. Un director joven y talentoso, muy brillante, que ha escrito un guión asombroso. 

La gente se cree que por ser una actriz famosa recibes continuamente historias fascinantes, propuestas inteligentes, guiones memorables... Bueno, pues no es cierto. Por eso, cuando lees un trabajo como el suyo, sabes que estás ante una oportunidad única, especial, y tienes que aprovecharla.»

Compañera de estudios teatrales de Meryl Streep («Ya entonces daba gusto verla. Era, y es, una

actriz fabulosa»), es posible que en los inicios su cuerpo biónico le provocara abundantes disgustos, más que nada porque nunca la elegían para interpretar los papeles interesantes: «No daba, decían. Supongo que les imponía mi presencia y no eran capaces de clasificarme como la damita en apuros o la novia del héroe». Nada que no arregle un buen terapeuta y, sobre todo, la aquilatada experiencia que proporciona acumular una obra que va de Annie Hall (Woody Allen, 1977) a Gorilas en la niebla (Michael Apted, 1988) o La tormenta de hielo (Ang Lee, 1997). 

En Luces rojas interpreta a una científica que viaja a la caza y captura de embaucadores profesionales, cuentistas, magos, videntes y demás trileros. Sólo que Cortés ha reclutado para interpretar a su cínico y acorralado rival a Robert De Niro, otro gigante flechado con la escritura sabia y libre del español. «Fue muy divertido trabajar con Bobby. ¿Qué puedo decirte de él? Mmm... Esto: aparte de un actor deslumbrante es un hombre amable, meticuloso y elegante.»

Imposible, en cualquier caso, no preguntar por Avatar (James Cameron, 2009): «Fue un placer, de verdad, porque Cameron ha desarrollado una tecnología que te permite rodar ciencia-ficción sin necesidad de usar esos malditos fondos verdes. 

Supongo que para cuando hagamos la segunda y tercera parte, que en principio se harán seguidas, le habrá dado otra vuelta a los efectos y será un rodaje aún más orgánico, si cabe». ¿Y Wall-E? ¿Cómo fue la relación con la gente de Pixar? «Los amo. Su triunfo ha liquidado muchas ideas preconcebidas... 

Recuerda que la primera media hora es puro cine mudo, Buster Keaton o Chaplin, para un público que en buena medida no conoce aquel cine glorioso. Hay que tener muy claro lo que haces y por qué lo haces para rodar una película casi muda en la que has invertido cientos de millones.»

Aunque el éxito llegara de la mano del cine, Weaver nunca ha abandonado sus raíces teatrales. Casada con el director Jim Simpson, juntos mantienen y regentan el teatro Flea de Nueva York, un caliente potaje de ideas en el que se foguea cada año una jauría de jóvenes talentos. «De hecho», apunta al periodista, «sería estupendo si algún día pudieras pasarte por allí y ver alguna de las funciones. 

Están bien hechas, son arriesgadas y sólidas, y ofrecen la oportunidad de intuir quienes serán los grandes intérpretes del futuro.» Interpretes no sabemos, pero entre los directores elegidos parece claro que figurará Rodrigo Cortés, cuya Luces rojas es ya una de las películas más esperadas.

09 febrero 2016

Belén Roca sobrina de Cela

Poco podía imaginar Manuel Longares que con su última obra, Las cuatro esquinas, iba a alzarse con el Premio Francisco Umbral al Libro del año en los primeros años de andadura, cuando dirigía el suplemento de libros del periódico y recibía las visitas del autor de Mortal y rosa, a quien le gustaba oler el ambiente de aquella primera redacción, sita en la calle Sánchez Pacheco, en el madrileño barrio de Prosperidad.

Cosas de la vida, del destino, de las afinidades literarias. Todo se ha conjurado para hermanar los nombres de estos dos seguidores del enorme afluente de la tradición literaria española y de las innovadoras vanguardias; de estos dos seres fascinados por los escenarios y atmósferas de Madrid. Una pasión en la que comparten viaje con otros autores de ayer y de hoy, desde Mesonero Romanos y Corpus Barga hasta Juan Eduardo Zúñiga, pasando por el Cela de La colmena y tantos otros.

Manuel Longares recibió ayer el galardón en un solemne acto celebrado en la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid. Un encuentro social y literario en el que una y otra vez asomó la complicidad. Umbral y Longares, Longares y Umbral, recorriendo juntos los lugares de la memoria, las atmósferas de una capital que transitaron a través de la ficción.

El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, los aunó a ambos como fundadores del periódico, recordando aquellos inolvidables años en los que Longares dirigió el suplemento de libros, y repasó algunos artículos, extraídos del archivo, en los que el premiado se refirió al autor de Leyenda del César visionario como retratista de Madrid, de sus ambientes urbanos, de sus cotidianidades.

«El próximo mes de agosto se cumplirán cinco años de la muerte de Francisco Umbral y este acto, así como la reciente celebración de un Congreso Internacional, demuestran que su figura y su obra no han dejado de crecer. A ello tenemos que seguir contribuyendo muchas de las personas que él convirtió en personajes de su particular zoo literario», señaló, refiriéndose muy especialmente a Esperanza Aguirre.

«Yo veo que la presidenta de la Comunidad de Madrid se esfuerza en parecerse a la 'super Esperanza' de la que hablaba Umbral. Hasta Rajoy se ha empeñado en cumplir su augurio de convertirse en presidente del Gobierno», señaló. «Si la Fundación logra mantener esta línea de calidad del autor galardonado y de prestigio del jurado, no dudo que el Premio Umbral acabe siendo el Goncourt español», vaticinó Ramírez.

A la historiadora y catedrática Carmen Iglesias, presidenta del jurado que decidió que Las cuatro esquinas (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) era el libro que merecía ser galardonado de la cosecha de 2011, correspondió glosar sus virtudes. Fue el suyo un discurso emocionado que reivindicó el papel de la literatura para llegar a esos espacios interiores, cotidianos, que no aparecen en los manuales de Historia.

«Longares está inmerso en la gran tradición del realismo. Con Las cuatro esquinas he revivido lecturas de mi primera juventud, obras de Max Aub, Arturo Barea o Ramón J. Sender», señaló, aludiendo a la conciencia histórica una y otra vez, «la conciencia de saber que somos herederos de unos antepasados, que la Historia está recorrida por el dolor y que, pese a ello, como decían los griegos, el hombre es más fuerte que el destino y es capaz de seguir adelante».

Iglesias atrajo los relatos de Las cuatro esquinas al espacio de la intrahistoria, rememorando las atmósferas de cada uno de ellos, en conjunto un viaje desde la posguerra a la España de hoy a través de cuatro estaciones. Se refirió al coste de la larguísima posguerra y al dilema entre vencedores y vencidos, entre verdugos y víctimas, temas que aparecen en estas narraciones de Longares.

«Franco murió firmando penas de muerte y esa historia nos ha marcado y sigue marcando el presente», dijo Carmen Iglesias. «Los relatos de Longares hablan de supervivencia, de miedo y de dolor, pero también hay humor y piedad», resaltó, refiriéndose a la capacidad del escritor para sacar a la luz esas heridas personales que no cambian el mundo, pero que sí pueden cambiar la vida de las personas.

La entrega del galardón se convirtió ayer en una celebración luminosa, aunque en gran parte de los discursos se colase la idea de la oscuridad de los tiempos que vivimos. A ello aludió Iglesias a través de su referencia a la capacidad del hombre para superar las tormentas y María España, la compañera de Umbral y presidenta de la Fundación que lleva su nombre, quien en el capítulo de los agradecimientos se refirió al apoyo de la la Comunidad de Madrid y de otras instituciones en momentos de recorte como los actuales.

Las turbulencias del presente fueron citadas también por el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle. «En estos tiempos difíciles es necesario volver al ámbito de la reflexión que nos propone Manuel Longares en sus relatos, aprender de los errores del pasado para no volver a repetirlos, darnos la oportunidad de construir una nación que no se resigne, que mire adelante y que vea en el futuro su propia razón de ser», dijo, emparentando al autor de obras como Romanticismo y La novela del corsé con Joseph Conrad por la capacidad de ambos para demostrar el desasosiego de lo cercano, el abismo de «lo inquietante que está en nosotros mismos».

Del «amor a Madrid como escenario y tema narrativo» en Umbral y Longares habló Esperanza Aguirre, quien alabó la labor de difusión que la Fundación Umbral hace del legado del escritor. A ese legado se refirió también Narciso de Foxá, alcalde de Majadahonda, quien recordó a su vecino ilustre, con quien tantas tertulias compartió. Su ayuntamiento estimuló el galardón en su fase anterior, cuando se valoraba una obra inédita.

Ayer fue el nacimiento de una nueva etapa que quedó sellada con una imagen. Esperanza Aguirre entregando la escultura en bronce de Alberto Corazón a Longares. Éste se limitó a dar las gracias y a rendir homenaje a su amigo, el editor y escritor Carlos Pujol, fallecido recientemente. El acto se cerró con una conversación a tres voces entre él, la catedrática Fanny Rubio y Fernando R. Lafuente, rsponsable de ABC Cultural. Asomaron, cómo no, Umbral y Madrid.

02 febrero 2016

Sonia Ferrer está operada

Formaban una pareja gloriosa: bellos, compenetrados, felices. Una visión olímpica, gracias a un físico tan afilado que casi traslucía los golpes del cincel. 

Sonia Ferrer (35 años), presentadora de televisión sin programa, y Marcos Vricella (39), cirujano plástico con lista de espera, se casaron en agosto de 2007 con la esperanza de que sería para toda la vida. 

Pero la vida tiene razones que el bisturí no entiende, y ni tan siquiera las artes reparadoras de Vricella han podido con el flechazo del mes (¿de la semana?) entre su casi ex y Álvaro Muñoz Escassi (39). Ha sido un trampolín, un trampolín a la fama, el detonante de una separación que, dicen, ya estaba anunciada. Y la química. Mucha química.

Poca ropa y cuerpos de infarto a gran altura son ingredientes más que suficientes para desatar los impulsos, más cuando el ex jinete metido a restaurador (casualmente acaba de inaugurar en Sanchinarro) anda por medio. 

El citado rompecorazones y la comunicadora no dudaron en exhibir su complicidad en forma de abrazos, achuchones y arrumacos mojados, dentro y fuera de la piscina de ¡Mira quién salta! (T5). El feeling en distintos grados de desnudez desató los comentarios y éstos propulsaron sendas separaciones que, en el caso de Sonia, será lo más discreta posible para realizar una transición que afecte lo menos posible a la hija que tiene con Vricella, de casi tres años.

Ella asegura que la decisión estaba tomada antes de que el cloro llegara a su vida y que sus íntimos la conocían de sobra. «No se toma una decisión así porque te cruces con alguien en un programa», ha explicado. De hecho, las únicas palabras directamente referidas al jinete y empresario que han salido de su boca se limitan a un lacónico «es un tío con el que me llevo muy bien». Sin embargo, es innegable el tirón de la pareja de saltos -jamás se habían visto en televisión dos cuerpos más perfectos- y lo mucho que sus polos, opuestos o no, se atraen. Salta a la vista.

Pese a lo que pueda parecer, el perfecto físico que luce la televisiva sirena no se debe a las artes de su próximamente ex marido. Al contrario. Ella misma confesaba a Magazine que era «muy incómodo que todo el mundo pensara que la había operado», y que, en realidad Marcos no quería «hacerle nada». «En casa del herrero, cuchillo de palo, que se dice...», comentaba ella. «No hace mucho me ha quitado tres lunares y me ha costado tres años que encontrara hueco para hacerlo. Y muchas veces le digo que quiero quitarme la cicatriz de la cesárea, pero él opina que está fenomenal y que se borrará con el tiempo: será que me la cosió él mismo».

Ferrer, sin embargo, revelaba que no le haría ascos a unos retoques que Vricella le negaba. «Yo cambiaría muchas cosas, pero Marco me dice siempre que esto no es Lourdes. ¡Nunca podré parecer nórdica! [risas] No soy contraria a la cirugía, pero con control. 

No sé si por haber madurado o por estar al lado de Marco, me he dado cuenta de que no es la solución a los complejos, ni mucho menos. Lo cierto es que ahora les doy menos importancia. Tiendo a usar menos maquillaje y a la naturalidad... Él me ha dado esa seguridad. En vez de convertirme en una obsesa de la estética, me ha centrado. En realidad, Marco es bastante conservador, y por eso yo nunca me haría unos pechos o una boca desproporcionada».

«Es que es joven y guapísima, no necesita mi ayuda», explicaba él. «Siempre hemos estado de acuerdo en que, si algún día quisiese hacerse algo, tendría que dejar un resultado muy natural en línea con un ideal de belleza nada artificial. Para mí, la belleza ideal en una mujer es un conjunto de proporciones y simetrías, de feminidad y elegancia. Por suerte para mí, encuentro todas estas características en Sonia». Corría el amor para la sirena y el cirujano, y nada ha trascendido acerca de cómo tal torrente ha podido terminar, sin intermediación de terceros, tan mermado.

Ante la radical ausencia de él de los medios de comunicación, sólo quedan las palabras de ella. De momento, Sonia Ferrer se limita a disfrutar de su recobrada popularidad con declaraciones puntuales o informaciones en diferido a través de periodistas amigos. Además, ya luce tipazo en actos promocionales en los que, otra vez, es requerida. De nuevo en órbita televisiva, no se sabe si el foco compensa pero, sin duda, anima.

Con un anillo valorado en más de 200.000 euros y una sonrisa tanto o más deslumbrante, la televisiva adornó el pasado jueves la presentación de una nueva firma de joyería. Ni confirmó ni desmintió su romance, pero admitió estar viviendo «el peor momento de su vida» y repitió que su hija era su «único y verdadero amor». Dicen que abandonó la presentación por un ataque de ansiedad, pero ella misma desmintió este extremo en Twitter. No estaba atacada. Sólo quería irse, cuanto antes, a casa.

Y... ¿enamorados? Sonia Ferrer y Marcos Vricella fueron portada de Magazine este agosto y contaron su testimonio como cirujano plástico y esposa, que no paciente. Se casaron en 2007 y tienen una niña de 3 años. Hoy están separados.

26 enero 2016

Los pechos silicionados

Eran un cuadro pop tus labios ovulados. Tu pelo moderno y vulgar, de una calidad tan rubia como la de aquella peseta. Casi siempre, platino; a veces, con raíces proletarias. Tus pestañas, postizas naturales. Tu lunar, una serigrafía. Tu resultona palidez de Procol Harum.

Tus coloretes espirituales salían por defecto en el revelado del negativo como vampiros exhibicionistas. Tu redondez dramaturga -no dramática- y manoseada; tus curvas de carretera nacional. Tu mirada perdida atentamente en el infinito que colgaba a dos palmos de tu nariz. Incluso tu alto cociente intelectual seguido de los varios ceros que fueron tus últimas interpretaciones hasta lograr la toma buena: ¡treinta veces una frase! Tu barbilla en barbecho. La sombra de tus fosas nasales descansando. Tu carmín acostumbrado a correrse ante el empuje de otros labios procaces.

Y luego tan carnal, esas tetas a las que Juan José Millás no podría objetar caída y morbidez, lejos de los pechos siliconados. Si hasta posabas mientras dormías. Aquello era estratosférico, no podía acabar bien. De haber nacido en el dieciocho habrías muerto de sífilis; naciste en el veinte, la depresión y la fama te causaron estragos.

Te imagino con un biombo en el bolsillo del tejano por si acaso. Ocultándote mientras concedes entrevistas, mientras interpretas, mientras preparas unos sándwiches para el almuerzo. Mientras conquistabas espíritus y braguetas. Casi siempre, con el piloto automático, escondiendo los primeros planos de tu alma, como lo demás, también, turgente. Imprimes lástima, querida envidiada. Miro tu perfil frontal y, como el de la Mona, no sé si me sonríe o permanece quedo. No sé si besas o te apartas; si despiertas o sesteas; si -te- matas o -me- espantas. Y, como aquélla también, descansas sobre museo.

El champán relaja. Posaste desnuda y lo único que te preocupaba era estar cerca de tu peluquero, salir bien peinadita o despeinadita, según el cuidadoso desaliño que se permiten las estrellas. Antes ya le habías dado a Andy Warhol la obra hecha. Sólo tuvo que apretar el gatillo. Tienes una pequeña parte de tu álbum privado colgado en la Sala Revilla de Valladolid hasta el próximo catorce de noviembre.

19 enero 2016

La estatua de Coslada tiene tetas

El municipio de Coslada tiene, desde el pasado miércoles, nueva vecina. Su nombre es aún desconocido y su edad, digamos, incalculable. De momento, lo único que se sabe de ella es quién es su padre, el artista hiperrealista Antonio López, y sus medidas, cinco metros de altura y cuatro de ancho.

¿Y de pecho? «Yo diría que una 200», comenta entre risas Joaquín, un cosladeño que, «aprovechando el solecito», se acercó ayer con sus hijos de 7 y 9 años a la glorieta donde permanece instalada La mujer de Coslada. 

Una estatua de bronce que representa el torso desnudo de una joven y que ya es motivo de orgullo entre los residentes de este municipio ubicado en el Corredor del Henares.

Como Joaquín, decenas de vecinos fijaron en su hoja de ruta dominguera la visita a la efigie, situada en la glorieta donde desemboca la Avenida de la Constitución. Armados con una pistola (de pan) y el periódico, acompañados por la familia y la mascota... Era raro ver al cosladeño que, aunque sea sólo durante un par de minutos, no se parase a contemplar la figura desnuda de la mujer y realizar, en petit comité, algunas valoraciones.

Otros aprovecharon para fotografiarla con la ayuda de su teléfono móvil y hubo quien dibujó su silueta en un cuaderno de bocetos. Los más atrevidos, incluso, se acercaron a la escultura para tocar su bronceada piel o hacerse fotos, desde la distancia, palpando sus senos.

Todos los vecinos consultados consideraron que la efigie «es bonita», aunque hubo algunas discrepancias en relación con su emplazamiento o con el dinero invertido en su realización. Luisa, «cosladeña de toda la vida», echa en falta unos focos porque, dice, «por la noche la zona está muy oscura y es algo triste». 

En el mismo sentido, Matilde, de 73 años, considera que «el espacio donde se ha instalado la estatua es muy soso» y recomienda al Ayuntamiento «la plantación de unas flores o la instalación de una fuente que den color y vida a la glorieta».

El asunto, por supuesto, también se ha convertido en debate de barra de bar. Dice Antonio, quien había salido «a tomar una cervecita» en compañía de su señora, que «el gasto en la estatua es, en tiempos de crisis, excesivo». El coste total ha sido de 450.000 euros a cargo, únicamente, del Gobierno central. «Yo creo que en estos momentos hay otras necesidades sociales que deberían cubrirse antes de pagar ese dineral», argumentó la misma fuente.

Tampoco pasa desapercibida entre los vecinos la escasa vestimenta de la efigie, inspirada, según el propio autor, en una alumna de la Facultad de Bellas Artes de Madrid. «Su desnudez es algo bonito y muestra a la mujer al natural. No veo nada de erotismo en ella», valoró Araceli, otra de los transeúntes que con una mano protegía sus ojos del sol y con la otra apuntaba de forma directa a la efigie. «Aunque ya sabes que hay gente con la mente muy cerda», remató de forma más tímida Pedro, su marido.

Paqui, de 76 años, le pondría «una bufandita, porque si no en invierno va a coger frío». Fernanda, su compañera de paseo, le preguntaba a continuación si sabía por qué la estatua no estaba mirando al casco histórico del municipio. 

Claro, es porque está mirando en sentido a la salida del sol», respondía, muy enterada, la primera. Sin embargo, no hay necesariamente que saber de escultura para hacer juicios sobre la obra. Yo es que no entiendo mucho de arte, pero lo que sí te puedo decir es que tiene buenas bufas, bromeó el portavoz de una pandilla juvenil. Este grupillo tomó durante unas horas uno de los bancos instalados a modo de mirador en la misma glorieta, para disgusto de algunos ancianos que paseaban por el lugar.

Lo que está claro es que para jóvenes y mayores, La mujer de Coslada es motivo de orgullo vecinal, ya que hace de esta ciudad la tercera del mundo que tiene en su haber una obra de arte del escultor manchego, igualándola con Madrid o Boston.

La estatua se puede convertir además en un reclamo turístico para el pueblo. Luisa y Javier, residentes en el madrileño barrio de Chamberí, aprovecharon la mañana para acercarse a ver la escultura en primera persona. «Es la primera vez que venimos a Coslada en nuestra vida», comentó ella. «Queríamos disfrutar de esta gran obra de arte», apuntó él.

Ahora, el principal miedo entre los cosladeños es que su nueva vecina sea percutida por algunos grupos de gamberros. «Está muy sola y por la noche esto está muy oscuro. A ver cuánto tardan en pintarla y ensuciarla...», pronosticó otra residente. Para ésta, el único consuelo es lo cerca que se encuentra la comisaría de Policía.

La estatua se puede convertir en un reclamo turístico para el pueblo.

El principal miedo entre los cosladeños es que sea percutida por grupos de gamberros.

12 enero 2016

Madonna es machorra

Pese a los 58 años que cumplió en abril, es probable que la etiqueta de enfant terrible acompañe siempre a Jean Paul Gaultier. 

El chico rebelde que esculpió los pechos de Madonna en dos conos y destripó los de Victoria Abril en aquel traje de látex que paseó en Kika (Pedro Almodóvar, 1993) es hoy un señor amable y coqueto («¡si me vas a retratar de perfil avisa, que meto barriga!», bromea con el fotógrafo), alejado de los excesos pero sin pelos en la lengua. 

Gaultier está en Barcelona para presidir el jurado de los Mango Fashion Awards, el premio de moda mejor dotado de su especie (300.000 euros, ahí es nada) que anoche se llevó la belga Lena Lumelsky. Aunque lo que todo el mundo quiere saber son detalles acerca de su salida de Hermès. 

No es para menos: el francés ha sido durante años el diseñador oficial de una de las casas de marroquinería más antiguas y lujosas (a la que Helmut Newton definió como «la sex shop más cara y lujuriosa del mundo»), y además posee el 45% de su firma. Él insiste en lo dulce que ha sido el final de «un noviazgo feliz».

Pregunta.- Ha estado los últimos siete años diseñando para Hermès, quizá la casa que mejor simboliza el auténtico lujo francés, ¿cómo ha vivido el desplazamiento del sector hacia nuevas potencias como China?

Respuesta.- La industria del lujo se ha dado cuenta de que fabricar en Europa se ha vuelto demasiado caro. Recuerdo que Calvin Klein fue uno de los primeros en llevar una parte de su producción a China a finales de los 70. No hay que tenerle miedo al cambio, allí se trabaja con suficiente calidad. China es el futuro. Por otra parte, Europa tiene que encontrar la manera de salvar a sus artesanos.

En un desfile que celebró en Moscú el pasado mayo afirmó: «Europa será un satélite de Rusia».

Los polos están cambiando de forma inevitable. Estados Unidos ha dejado de ser primera potencia y ahora existe un nuevo público en China, Rusia e India, que serán el centro del mundo en el futuro, aunque no estemos aquí para verlo.

Scarlett Johansson es su coanfitriona en los Mango Fashion Awrads, ¿cómo la definiría en un par de palabras?

Muy normal y natural. Me ha parecido simpática.

¿Y a su gran amiga y musa Madonna?

Madonna es más macho que los machos [Risas].

¿Qué opina de Carla Bruni?

La primera vez que la vi me recordó a una heroína de libro. Es una gran seductora en el amplio sentido de la palabra. Me parece normal que sea la primera dama de Francia. Posee una gran fuerza, inteligencia y carácter. Es una gran embajadora de todo: de la elegancia y de la política.

¿Y con qué ojos ve al fenómeno pop Lady Gaga?

El vídeo de Telephone me parece una ofensa a lo políticamente correcto, lo cual creo que es maravilloso y muy necesario. Estamos entrando peligrosamente en una época en la que todo está prohibido: el aborto, fumar, de repente hay cosas que no se pueden decir... y es muy grave, estamos perdiendo cosas que ya habíamos ganado en los 70. Lady Gaga es pura provocación en ese sentido. Aunque para llegar a donde está se haya estudiado la biografía de Madonna como si fuera la biblia.

¿Qué le parecen las protestas que asolan las calles francesas?

Francia está dominada por el espíritu negativo. Nunca nada está bien. A la gente no le gusta trabajar ni que los demás trabajen. Todo consiste en tener dinero y hacerse famoso. El trabajo está visto como algo vulgar.

¿No comparte las quejas de muchos franceses?

Lo que están haciendo con él es pura manipulación. Sarkozy un dirigente de derechas, cuando ha aprobado muchas leyes de izquierdas. El verdadero problema de Francia es el fantasma de la guillotina, de la revolución. Cuando, si observas nuestra historia, hemos tenido un montón de emperadores. ¡Miterrand era tratado con honores de monarca! Pero existe esa especie de culto al fracaso, de no querer ser el primero en nada. Hay una postura negativa generalizada ante el éxito o todo lo que signifique ganar dinero. ¿A dónde vamos con esa mentalidad?

¿Cree que la sociedad francesa está preparada para legalizar el matrimonio entre homosexuales?

Eso espero, ya estamos tardando. Es por culpa de las huelgas, que lo retrasan todo [risas]. A mí personalmente no me interesa casarme, pero creo que sería importante para erradicar la homofobia de muchos países como Rusia, Israel o Serbia, donde muchos gays todavía sufren discriminación.

Está en Barcelona para presidir el jurado de los Mango Fashion Awards y entregar un premio destinado a descubrir un nuevo talento de la moda, ¿qué le parecen este tipo de iniciativas?

Es una oportunidad genial para que el ganador demuestre todo lo que es capaz de hacer. ¡Es el premio más generoso de todos los que existen de este tipo! Me parece que, especialmente en un contexto de crisis como el actual, es una buena noticia para todos esos jóvenes que están tratando de abrirse camino.

¿En los momentos difíciles se mira hacia la juventud?

Sí, cuando buscas soluciones y no las encuentras, si le preguntas a alguien que no esté del todo metido en el sistema es más fácil que sepa detectar lo que verdaderamente es necesario en ese momento.

¿Se ve a sí mismo en el futuro colaborando con alguna cadena textil de masas?

En los 80 lancé mi línea Junior, que iba encaminada en esa dirección. La costura y el prêt-à-porter son maravillosos, pero sentía la necesidad de hacer jeans y camisetas, ropa más simple. Las líneas de precio más bajo pueden ser creativas y mantener el espíritu Gaultier. Desde luego, no soy de los que diseña basándose en estudios de mercado.